La coherencia metodológica no depende de que cada apartado suene bien por separado. Depende de que el problema, las preguntas, los objetivos, las variables o categorías y las técnicas de recolección formen una sola cadena lógica.
Comience por la pregunta central
La pregunta debe delimitar qué se estudiará, en quiénes, dónde y, cuando corresponda, durante qué período. Si incluye relaciones, efectos o comparaciones, el objetivo general debe conservar esa misma intención analítica.
Un error habitual es formular un problema descriptivo y prometer en los objetivos una explicación causal. Esa distancia obliga a utilizar datos que el diseño original nunca estuvo preparado para producir.
Revise la correspondencia
Cada objetivo específico debe producir una evidencia identificable. Esa evidencia debe aparecer en una variable, categoría, dimensión, indicador, pregunta del instrumento o fuente documental.
- Un objetivo no debe quedar sin técnica de medición.
- Una pregunta del instrumento debe responder a un objetivo concreto.
- El análisis previsto debe ser compatible con el tipo de dato recolectado.
Haga una prueba de consistencia
Lea solamente el título, la pregunta central, el objetivo general y el diseño. Si parecen describir investigaciones distintas, todavía no existe alineación. Corregir esa arquitectura al inicio evita reescribir capítulos completos después.
Referencias y fuentes consultadas
- American Psychological Association. (2024). Journal Article Reporting Standards (JARS).
- Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2018). Research design: Qualitative, quantitative, and mixed methods approaches (5th ed.). SAGE.
